Trump abrió la puerta a revisar la postura de EE.UU. sobre Malvinas y Milei celebró el gesto

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que no descarta revisar la postura histórica de su país respecto de la soberanía de las Islas Malvinas, en la primera vez que se expresó públicamente sobre la disputa que enfrenta a la Argentina con el Reino Unido. Consultado por periodistas en el Despacho Oval, el mandatario respondió con una frase ambigua: “Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”. Al ser preguntado si esperaba que el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, incrementara el gasto militar de su país, agregó: “El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán”.

El episodio se originó el viernes previo, cuando el diario británico The Telegraph reveló que funcionarios estadounidenses estarían revisando sus compromisos con los socios del Atlántico Norte en el marco de la exigencia de la administración Trump de que los países de la OTAN eleven su inversión en defensa hasta el 5% del PBI. Según esa publicación, un alto funcionario estadounidense sostuvo que “las conversaciones son francas y no se descarta ninguna opción” para forzar ese tipo de compromisos, en momentos en que Washington percibe que Londres no presentó una hoja de ruta suficiente para alcanzar esa meta.

Hasta ahora, la posición oficial de Estados Unidos frente al reclamo de soberanía fue de neutralidad: el Departamento de Estado reconoce la existencia de “reclamos contrapuestos” entre Argentina y el Reino Unido, sin inclinarse por ninguna de las dos partes. Esa postura había sido ratificada apenas semanas antes por el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, quien aseguró que “eso no ha cambiado”. No es tampoco la primera vez que trasciende una maniobra de este tipo: en abril ya se había conocido un correo interno del Pentágono que evaluaba distintas opciones de presión sobre aliados de la OTAN, entre ellas suspender el respaldo a Londres en la disputa por Malvinas, aunque el propio secretario de Estado, Marco Rubio, había minimizado ese documento como “tan solo un correo electrónico”.

El presidente Javier Milei celebró los dichos de Trump y los calificó como “algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”. El mandatario adelantó que el tema se abordaría este martes en la reunión de Gabinete y confirmó que hablará en cadena nacional el jueves sobre Malvinas. Pese al entusiasmo presidencial, desde la Cancillería el tono fue más cauto: el canciller Pablo Quirno remarcó que Argentina “no puede depender de nadie” en este reclamo, en sintonía con la postura que el propio Gobierno transmitió puertas adentro, según la cual la señal de Trump debe leerse dentro de la estrategia de presión de Washington sobre sus aliados de la OTAN y no como un giro formal en la política exterior estadounidense. Del lado británico, el secretario de Defensa John Healey fue el primero en responder y ratificó con firmeza la posición histórica de su país: “Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”, y aseguró no haber recibido “ninguna sugerencia” de Washington tras las declaraciones de Trump.