Kicillof, Massa y Máximo Kirchner encabezaron una cumbre de unidad peronista para defender las PASO

Los principales referentes del peronismo protagonizaron una sorpresiva cumbre de unidad este martes en el hotel Emperador, sobre la avenida Libertador, en la Ciudad de Buenos Aires, en un encuentro que se extendió por casi cinco horas. Del cónclave participaron el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el excandidato presidencial Sergio Massa y el diputado Máximo Kirchner, junto a los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), el senador Gerardo Zamora y los jefes de los bloques peronistas en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans, quienes fueron los convocantes de la reunión.

El eje central del encuentro fue definir una postura común frente al avance del Gobierno de Javier Milei para eliminar o suspender las PASO, un objetivo que el oficialismo persigue con la mirada puesta en la reelección presidencial de 2027. “Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”, advirtió uno de los presentes. Para el peronismo, sostener las primarias resulta clave tanto para dirimir sus propias internas a través del voto como para construir una candidatura con legitimidad de cara a la elección nacional.

Más allá del contenido político, la relevancia del encuentro estuvo en el gesto de acercamiento entre dirigentes que venían muy distanciados: Kicillof y Máximo Kirchner no se veían cara a cara desde octubre de 2025, cuando se realizaron las elecciones nacionales. Los únicos contactos posteriores entre ambos habían sido telefónicos, con motivo de la organización del velorio del Indio Solari en Avellaneda, una tregua que se rompió pocos días después, en medio de cuestionamientos del sector cristinista hacia el gobernador bonaerense por, según esa mirada, no visitar a Cristina Kirchner y buscar construir “un kirchnerismo sin Cristina”. Massa, en cambio, había mantenido el diálogo con ambos sectores durante todo este tiempo, en un rol más apartado de la interna bonaerense.

En la mesa también se abordaron otros temas sensibles para la relación entre la oposición y el oficialismo, como el impuesto a los combustibles, el esquema de zonas cálidas y frías, y el Presupuesto nacional. Según trascendió, la caída del capítulo de extranjerización de tierras en el Senado la semana pasada fue interpretada por el peronismo como una señal de que existen fisuras para explotar dentro del oficialismo. Con el compromiso compartido de sostener las PASO como primer punto de acuerdo, los dirigentes peronistas buscan ahora articular un trabajo más amplio con otros sectores de la oposición, en lo que describen como el primer paso hacia una eventual unidad electoral de cara a 2027.