Karina Milei y Macri retomaron el diálogo para negociar un acuerdo entre LLA y el PRO

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el expresidente Mauricio Macri retomaron el diálogo directo esta semana, en un llamado que se mantuvo en reserva hasta que trascendió desde el propio PRO. El gesto habilitó una negociación formal entre ambos espacios: este jueves, dos enviados de Macri —Cristian Ritondo, su principal referente en la provincia de Buenos Aires, y Fernando de Andreis, su mano derecha a nivel nacional— se reunieron en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el asesor presidencial Eduardo “Lule” Menem. Karina Milei no participó del encuentro, pero fue quien lo diseñó personalmente y recibió luego un reporte detallado de lo conversado.

El encuentro estuvo formalmente pautado para discutir la “agenda legislativa” en común, aunque en el propio Gobierno reconocen que la traducción real de esa consigna es “apoyen nuestros proyectos y después vemos”. La condición que Karina Milei fijó para avanzar hacia cualquier acuerdo electoral es que los aliados respalden primero, en el recinto, las iniciativas centrales del oficialismo: la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, la Inocencia Fiscal II, la ley de Zonas Frías y el proyecto de salud mental. Como incentivo adicional, el Gobierno decidió dar impulso a proyectos del PRO que estaban archivados o sin posibilidades de avanzar, entre ellos la ley de electromovilidad y la de banquinas.

El vínculo entre ambos espacios había acumulado fuertes roces desde 2024, que se profundizaron durante la campaña de 2025 y volvieron a multiplicarse en las últimas semanas, en particular después de que Macri lanzara la candidatura de su propio referente, Hernán Lacunza, y endureciera sus críticas a la gestión de Javier Milei. En la Casa Rosada, sin embargo, evitan responderle públicamente: hace tiempo que las menciones a Macri desaparecieron de los discursos presidenciales, y en el entorno del mandatario interpretan que el objetivo de fondo del expresidente al criticar es, en sus palabras, “subirse el precio” para negociar mejor su apoyo.

El nuevo canal de diálogo desplaza en protagonismo al histórico vínculo entre el asesor presidencial Santiago Caputo y Ritondo: de ahora en más, el interlocutor principal con los aliados será Diego Santilli, que aún pertenece formalmente a las filas del PRO pero ya integra la cúpula del Gobierno nacional, sin haberse afiliado todavía a La Libertad Avanza. En Balcarce 50 estiman que el acuerdo con el PRO terminará concretándose, e incluiría una salida negociada para los cruces internos en la Ciudad de Buenos Aires, aunque por ahora evitan cualquier definición formal: todo quedará supeditado a cómo avancen los proyectos oficialistas en el Congreso en las próximas semanas. Patricia Bullrich, que presidió el PRO hasta hace poco y se volcó por completo al Gobierno, no participará de esta instancia de la negociación.