Estados Unidos conmemoró los 25 años del atentado a las Torres Gemelas
Estados Unidos cumplió este viernes 25 años del atentado terrorista más letal de su historia. El 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones comerciales secuestrados por 19 terroristas de Al Qaeda impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York y el Pentágono en Washington, mientras un cuarto avión, el vuelo 93 de United Airlines, cayó en un campo de Shanksville, Pensilvania, después de que los pasajeros se rebelaran contra los secuestradores e impidieran que llegara a su objetivo final. En apenas 102 minutos —desde el primer impacto a las 8:46 hasta el derrumbe de la Torre Norte a las 10:28— murieron 2.977 personas: 2.753 en Nueva York, 184 en el Pentágono y 40 a bordo del vuelo 93, además de unos 25.000 heridos.
El plan había sido gestado años antes por Osama Bin Laden y Khalid Sheikh Mohammed, con Mohammed Atta —un egipcio de 33 años integrante de la llamada “célula de Hamburgo”— al frente de los cuatro grupos de secuestradores, cuatro de los cuales se habían entrenado en escuelas de vuelo estadounidenses desde el año 2000. Ese mismo día, el entonces presidente George W. Bush prometió por la noche, desde la Casa Blanca, encontrar a los responsables y llevarlos ante la justicia. Bin Laden fue finalmente ubicado en Pakistán y murió en una operación militar estadounidense en mayo de 2011, casi una década después de los atentados, mientras que Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el cerebro del ataque, permanece detenido a la espera de un juicio recién fijado para 2028.
La respuesta militar de Washington tras los atentados tuvo un alcance mucho mayor al de las víctimas iniciales: según una actualización del proyecto Costs of War, de la Universidad Brown, publicada con motivo de este aniversario, entre 2001 y 2023 murieron más de 940.000 personas como consecuencia directa de las guerras desatadas en Afganistán, Irak, Pakistán, Siria y Yemen en el marco de la “guerra global contra el terror”, de las cuales más de 432.000 fueron civiles. El mismo relevamiento estima que más de 38 millones de personas fueron desplazadas por esos conflictos, y que hasta 2019 habían muerto más de 7.000 militares estadounidenses y casi 8.000 contratistas en esos escenarios bélicos.
El aniversario se conmemoró este viernes con una agenda cargada de homenajes en distintos puntos de Estados Unidos: ceremonias con lectura de los nombres de las víctimas, banderas a media asta, minutos de silencio en los horarios exactos de cada impacto y ofrendas florales en la Zona Cero, el Pentágono y Shanksville. La noche previa, un espectáculo de 2.977 drones —uno por cada víctima— recreó en el cielo de Manhattan la silueta de las Torres Gemelas. El legado del atentado sigue vigente también en el plano sanitario: miles de rescatistas, bomberos y trabajadores que participaron en la limpieza de los escombros continúan hoy, un cuarto de siglo después, desarrollando enfermedades vinculadas con la exposición al polvo y las sustancias tóxicas liberadas por el derrumbe de los edificios.