Caputo, bajo presión por el oro, la deuda y la economía
Luis Caputo enfrenta nuevos cuestionamientos sobre la estrategia económica del Gobierno, en medio de la polémica por operaciones financieras vinculadas al oro del Banco Central, los próximos vencimientos de deuda y las señales de desaceleración de la actividad. La Auditoría General de la Nación (AGN) informó que el BCRA registró en 2025 una pérdida de US$1.023 millones por operaciones con derivados respaldadas por parte de sus reservas de oro. El organismo monetario, conducido por Santiago Bausili, rechazó esa interpretación y sostuvo que la posición total en oro, incluidas las coberturas, dejó una ganancia neta de US$2.505 millones.
En paralelo, Economía busca asegurar los dólares necesarios para afrontar sus compromisos sin depender, por ahora, de una nueva emisión de deuda en los mercados internacionales. El plan incluye canjes para postergar vencimientos y la venta o concesión de activos estatales. Según las estimaciones difundidas, el Gobierno espera sumar unos US$1.200 millones adicionales mediante privatizaciones y concesiones hasta fines de 2027, después de los ingresos previstos por las operaciones sobre AySA y MetroGas. Sin embargo, esos recursos representan una parte limitada de las obligaciones financieras que debe cubrir el país.
Las dificultades económicas también alimentan las críticas políticas. La diputada Victoria Tolosa Paz cuestionó públicamente a Caputo y expresó que “todos seremos muy felices cuando te retires”. A la vez, la discusión sobre el rumbo económico se intensificó después de que el ministro anticipara meses de fuerte crecimiento que todavía no se reflejan de manera generalizada en los indicadores. En ese escenario, también aparecen versiones sobre el economista Alberto Ades como posible alternativa dentro del equipo económico, aunque no hay confirmación oficial de un cambio en el Ministerio de Economía.
A las tensiones financieras se suma la situación de sectores productivos afectados por la caída de la actividad y la apertura de importaciones. En Tierra del Fuego, la empresa Mirgor anunció despidos que alcanzaron a cerca de 300 trabajadores, aunque la conciliación obligatoria dictada por la provincia suspendió temporalmente la medida. El cuadro expone los desafíos que enfrenta el programa de Caputo: conseguir financiamiento para la deuda, sostener las variables macroeconómicas y responder a los cuestionamientos por el impacto de las políticas oficiales sobre la producción y el empleo.