Brasil llamó a consultas a su embajador tras los insultos de Milei a Lula
El gobierno de Brasil evalúa este lunes su respuesta oficial a las expresiones del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y contra el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes. El canciller Mauro Vieira se reunirá por la tarde en el Palacio Itamaraty con Julio Bitelli, el embajador brasileño en Buenos Aires que fue convocado de urgencia a consultas y viajó el domingo hacia Brasilia sin fecha confirmada de regreso. Durante su ausencia, el ministro consejero Eduardo Uziel quedará a cargo de la embajada como encargado de Negocios, mientras que Itamaraty anunció también la convocatoria del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
La crisis diplomática se profundizó durante la visita de Milei a San Pablo, donde participó de un acto junto al senador Flávio Bolsonaro y respaldó su candidatura presidencial como, según sus palabras, la única alternativa para frenar el “riesgo Lula”. En ese marco, el mandatario argentino calificó al presidente brasileño de “ladrón”, “basura socialista” y “presidiario”, y describió al juez De Moraes como “basura calva”, en referencia a que este le había negado a Milei la posibilidad de visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario por intento de golpe de Estado y tiene restringidas las visitas durante 30 días. Ya de regreso en el país, Milei ratificó sus dichos en una entrevista radial y acusó a Brasil de haber financiado el 25% de una “campaña antiargentina” vinculada con la final del Mundial, además de sostener que asesores brasileños participaron de la campaña presidencial de Sergio Massa en 2023.
El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño calificó lo ocurrido como un “episodio infamante” y sostuvo que no existen antecedentes de un presidente extranjero que, durante una visita oficial, haya dirigido agresiones contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, el Poder Judicial y la población de otro país. El Partido de los Trabajadores acusó a Milei de faltar el respeto a las instituciones brasileñas, mientras que el propio Supremo Tribunal Federal calificó las declaraciones como incompatibles con la civilidad que debe regir entre los Estados. En la Argentina, voces como las de la legisladora cordobesa Natalia De la Sota calificaron la actitud presidencial como “una conducta irresponsable que no representa al pueblo argentino”.
El llamado a consultas tiene un antecedente reciente: en 2024, Bitelli también había viajado a Brasilia tras otro cruce público entre ambos mandatarios, aunque regresó a Buenos Aires pocos días después. En la Casa Rosada reconocen el malestar generado en las autoridades brasileñas, aunque hasta el momento no realizaron una evaluación amplia de las consecuencias económicas y comerciales que podría tener el conflicto. La crisis coincide además con una intensa agenda internacional para Milei, que este lunes recibe a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y viaja el martes a Perú para la asunción de Keiko Fujimori.