La marcha universitaria terminó con incidentes

La quinta Marcha Federal Universitaria se realizó este jueves frente al Congreso de la Nación, con movilizaciones también en distintos puntos del país. Estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, rectores y organizaciones sociales reclamaron al Gobierno de Javier Milei que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario. Según los organizadores, cerca de un millón de personas participaron de las manifestaciones en todo el país, en una jornada atravesada por la lluvia y el reclamo por el presupuesto educativo.

La convocatoria tuvo como principales demandas la actualización de los salarios docentes y no docentes, el aumento de las becas estudiantiles y los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas y la investigación científica. Durante el acto central, representantes del sector cuestionaron al Ejecutivo por no aplicar plenamente la ley, aprobada por el Congreso y ratificada después del veto presidencial. La protesta también sumó consignas vinculadas con la educación pública, la soberanía nacional y la situación económica.

Los momentos de mayor tensión comenzaron pasadas las 15.30, cuando grupos de manifestantes arrojaron piedras y otros objetos contra el vallado que rodeaba el Congreso. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes para dispersar a quienes participaban de los enfrentamientos. Según los reportes oficiales, hubo 31 detenidos y efectivos policiales heridos; también se registraron manifestantes que necesitaron asistencia médica. Los gases llegaron hasta el anexo de la Cámara de Diputados, donde algunos legisladores se vieron afectados.

Los incidentes y las condiciones climáticas obligaron a adelantar el cierre del acto, durante el cual se leyó un documento que insistió en la necesidad de garantizar el financiamiento universitario. Mientras las organizaciones convocantes denunciaron la represión y reiteraron sus reclamos, el Gobierno cuestionó los hechos de violencia y defendió el operativo de seguridad. La movilización volvió a poner en el centro de la discusión el conflicto entre las universidades y la administración nacional por la aplicación de la ley y los fondos destinados al sistema educativo.