Milei ante la ONU: reclamó por Malvinas, criticó al organismo y llamó a invertir en Argentina
Javier Milei volvió a hablar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y centró buena parte de su discurso en el reclamo argentino por las Islas Malvinas. El Presidente sostuvo que el archipiélago es una “causa nacional” y cuestionó a la organización internacional por lo que consideró una falta de acción para avanzar en la disputa de soberanía. En ese marco, reclamó al Reino Unido que retome las negociaciones con la Argentina y advirtió que su Gobierno no esperará a que la comunidad internacional avance para defender los intereses del país.
Milei también vinculó el reclamo territorial con la explotación de recursos naturales y destacó el potencial energético argentino. En particular, presentó a Vaca Muerta como una oportunidad para atraer inversiones y convocó a las empresas internacionales a desarrollar proyectos en el país, aunque advirtió que la Argentina no será indiferente frente a la explotación de recursos en territorios que considera bajo ocupación extranjera. El mensaje se produjo después de que el Gobierno impulsara en el Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que amplía las sanciones sobre actividades no autorizadas y crea un Consejo de Seguridad Nacional.
Otro de los ejes del discurso fue la política exterior. El Presidente ratificó el alineamiento estratégico de la Argentina con Estados Unidos e Israel y planteó que el país busca recuperar influencia internacional a partir de una economía abierta, el desarrollo de sus recursos estratégicos y una mayor cooperación con sus aliados. Durante su estadía en Nueva York, además, Milei mantuvo una reunión bilateral con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que se abordaron la relación entre ambos países, inversiones y cuestiones de seguridad.
La inteligencia artificial también ocupó un lugar en la exposición. Milei defendió el avance tecnológico y sostuvo que la IA puede convertirse en un factor de aumento de la productividad, en línea con su rechazo a regulaciones que puedan limitar su desarrollo. El Presidente planteó que la Argentina pretende ubicarse entre los países que aprovechen esa transformación junto con sus recursos energéticos y minerales. El discurso combinó así el reclamo histórico por Malvinas con una agenda de inserción internacional basada en inversiones, energía, tecnología y un alineamiento explícito con Washington.