Milei anunció nuevas medidas sobre Malvinas y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego

El presidente Javier Milei realizó este jueves 3 de septiembre una cadena nacional de unos 15 minutos para anunciar una serie de medidas vinculadas con el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. Desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, y acompañado por integrantes de su Gabinete, el mandatario reafirmó que “Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto”. El mensaje incluyó un paquete de decisiones destinadas a incrementar la presión sobre las empresas que desarrollan actividades hidrocarburíferas en el archipiélago y a reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur. Entre los principales anuncios estuvieron el endurecimiento de las sanciones, el envío de proyectos al Congreso y la ampliación de recursos para el Ministerio de Defensa. Milei también sostuvo que la recuperación de las islas deberá continuar por la vía diplomática.

Uno de los principales ejes del discurso fue el proyecto petrolero Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, que el Gobierno considera una explotación de recursos argentinos bajo ocupación británica. Milei afirmó que la Argentina ya envió cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países involucrados en distintos proyectos en las islas. Además, anunció un decreto destinado a acelerar los procedimientos sancionatorios previstos por la Ley 26.659 y anticipó una modificación de esa norma para ampliar las consecuencias sobre compañías que participen directa o indirectamente de esas actividades. El esquema también contempla alcanzar a accionistas, directores y proveedores vinculados con las operaciones. “Quienes operan en nuestras Islas a espaldas del gobierno argentino, tendrán que elegir entre una apuesta ilegal, en un territorio disputado, y una operación rentable y segura en un país soberano”, sostuvo el Presidente.

El segundo eje estuvo relacionado con la política de defensa. Milei anunció que ampliará los recursos del Ministerio de Defensa para avanzar en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y fortalecer las capacidades de telecomunicaciones. Según explicó, la infraestructura tendrá una función estratégica para incrementar la presencia argentina en el extremo austral y “será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”. El Gobierno también enviará al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que prevé la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y mecanismos para proteger infraestructura crítica, además de reforzar las capacidades aeroespaciales y marítimas. El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, respaldó el anuncio, aunque reclamó que la iniciativa tenga “presupuesto, plazos y una articulación efectiva” con la provincia.

El discurso generó reacciones contrapuestas dentro de la política argentina y una respuesta inmediata del Reino Unido. Dirigentes del oficialismo, entre ellos Patricia Bullrich, Daniel Scioli y Luis Petri, respaldaron las medidas, mientras que desde el PRO, Cristian Ritondo destacó que Malvinas “nos tiene que encontrar unidos” y pidió debatir los proyectos cuando lleguen al Congreso. Desde el peronismo, Santiago Cafiero y Agustín Rossi cuestionaron que algunas de las medidas anunciadas retomaran políticas iniciadas durante gobiernos anteriores y plantearon reparos sobre la coherencia de la posición oficial. En Londres, el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que “las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos”, mientras que el canciller Ed Miliband sostuvo que el Reino Unido mantendrá una posición “inquebrantable” sobre las islas y defenderá la autodeterminación de sus habitantes.

La cadena nacional se produjo además en un contexto internacional particular, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteara la posibilidad de revisar la posición de Washington respecto de la disputa entre la Argentina y el Reino Unido. Milei presentó ese escenario como parte de un momento favorable para el reclamo argentino y sostuvo que “Malvinas es el futuro”, además de remarcar que la causa debe trascender a los gobiernos y partidos políticos. La transmisión tuvo también un fuerte impacto televisivo: comenzó a las 21 con 30,2 puntos de rating y cerró a las 21.15 con 29 puntos, según la medición unificada de Kantar Ibope Media, convirtiéndose en la cadena nacional de mayor audiencia del Presidente durante 2026.