El Senado dio media sanción a la Ley de Propiedad Privada, pero sin Tierras ni Manejo del Fuego

El Senado aprobó este jueves, con media sanción, el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno de Javier Milei, en una votación que terminó 37 a 33 tras una maratónica sesión de más de diez horas. El resultado, sin embargo, llegó con un costo político alto para el oficialismo: sobre la marcha del debate, La Libertad Avanza debió retirar también el artículo 3 sobre Manejo del Fuego, que eliminaba las restricciones vigentes para modificar el uso de tierras incendiadas durante 30 años, sumándose así al capítulo sobre venta de tierras rurales a extranjeros, que ya había sido descartado en la previa por el rechazo unánime de los gobernadores.

La sesión, presidida por el titular provisional del cuerpo, Bartolomé Abdala, ante la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, incluyó varios capítulos de tensión reglamentaria antes de llegar al texto central. El bloque opositor, encabezado por José Mayans, pidió que el proyecto volviera a comisión, moción que fue rechazada por 38 votos contra 31. Además, Patricia Bullrich logró, mediante una moción aprobada a mano alzada, que las senadoras Anabel Fernández Sagasti y Flavio Fama no pudieran votar de forma virtual pese a haberlo solicitado por razones de salud —un embarazo de 32 semanas en el caso de la legisladora mendocina, y una cirugía de rodilla en el del senador catamarqueño—, pese a que ambos pedidos habían recibido el visto bueno inicial de Villarruel.

El texto que finalmente obtuvo media sanción conserva puntos sensibles del proyecto original: establece un nuevo mecanismo de desalojo por falta de pago que reduce los plazos de intimación a diez días corridos, con solo diez días adicionales para inquilinos con menores o personas con discapacidad a cargo; redefine el régimen de expropiaciones, limitando la indemnización al valor objetivo de mercado del bien y topeando el lucro cesante al 30% del daño emergente salvo prueba en contrario; y crea un régimen de regularización dominial para poseedores con diez años de ocupación pacífica de inmuebles con destino de vivienda única. Legisladores opositores cuestionaron duramente estos puntos, acusando al Gobierno de incentivar la especulación inmobiliaria y de habilitar mecanismos de desalojo exprés con fuerte impacto en sectores vulnerables.

En paralelo al debate legislativo, la CGT, las dos CTA y la UTEP encabezaron una masiva movilización frente al Congreso, acompañadas por ATE, trabajadores de Parques Nacionales y organizaciones ambientales, bajo un fuerte operativo de seguridad coordinado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires. Pese a que el oficialismo ya había retirado el capítulo de tierras extranjeras, las cúpulas gremiales decidieron sostener la protesta al considerar que el articulado remanente seguía conteniendo puntos críticos: el secretario general de la CGT, Jorge Sola, cuestionó “qué tipo de propiedad, para quién, con qué función social” promueve la ley, mientras que el referente de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, calificó al proyecto como un esquema de “extranjerización, coloniaje y fragmentación” del Estado. Con la media sanción ya conseguida, el texto pasará ahora a la Cámara de Diputados para su tratamiento final.