El petróleo volvió a superar los USD 100 por el conflicto en Medio Oriente
El precio internacional del petróleo volvió a superar la barrera de los USD 100 por barril esta semana, en un salto que acumuló cerca del 40% durante julio. El detonante no fue una recuperación de la demanda global, como en otros ciclos alcistas, sino el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente: nuevos ataques de rebeldes hutíes contra petroleros sauditas en el Mar Rojo, sumados a la escalada entre Estados Unidos e Irán y a las amenazas sobre el Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del crudo que consume el mundo— dispararon el temor a una interrupción del suministro global y llevaron a los operadores a incorporar una fuerte prima de riesgo en el precio.
Este viernes, sin embargo, el crudo mostró una corrección: el Brent bajó 2,5% hasta los USD 98,14 el barril y el WTI estadounidense cedió otro 2,5% hasta los USD 89,9, en una jornada de cierto respiro para Wall Street tras haber sufrido su peor caída del mes, con el Nasdaq desplomándose 2,1% por la combinación de dudas sobre la rentabilidad del gasto en inteligencia artificial y el temor inflacionario derivado del salto petrolero.
Para la Argentina, el escenario combina oportunidades y riesgos. Un barril a USD 100 le permitiría al país sumar unos USD 5.000 millones adicionales en exportaciones de hidrocarburos, un ingreso especialmente relevante para Vaca Muerta en momentos de menor aporte estacional del campo. Las acciones de empresas energéticas argentinas que cotizan en Wall Street reflejaron ese optimismo: Vista subió 3% y rozó los USD 70, mientras que YPF se mantuvo cerca de los USD 52 pese a una leve baja diaria. Un petróleo más caro también mejora la rentabilidad de los proyectos de perforación y acelera nuevas inversiones en el sector.
La contracara es la presión sobre los precios internos de los combustibles y sobre el financiamiento externo. Aunque por ahora no hay planes de YPF de aumentar los valores en los surtidores, el incentivo para trasladar la suba internacional a los precios locales crece, con impacto directo en el sector agropecuario, que depende del gasoil para sembrar y cosechar. A nivel global, el salto del petróleo complica además la baja de la inflación en Estados Unidos y alejó las expectativas de una rebaja de tasas de la Reserva Federal: la tasa a diez años trepó hasta 4,70% anual, lo que golpeó a los bonos argentinos y llevó al riesgo país a superar los 430 puntos básicos, dificultando el acceso del país a los mercados internacionales de crédito.