Caputo presenta la nueva Inocencia Fiscal para captar los dólares del colchón
El ministro de Economía, Luis Caputo, presenta este miércoles en el Palacio de Hacienda una nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal, que el Gobierno enviará al Congreso con el objetivo de destrabar la adhesión de los contribuyentes al régimen. Según cálculos oficiales y del Banco Central, en el país hay unos USD 170.000 millones no bancarizados, una cifra que el equipo económico busca reincorporar al sistema financiero formal para potenciar el crédito y la inversión productiva.
El nuevo texto surge tras una serie de reuniones que Caputo mantuvo con contadores y tributaristas, quienes señalaron los principales obstáculos que frenaron la adhesión a la primera versión de la ley. Entre los cambios centrales, el proyecto elimina los topes de ingresos y patrimonio —fijados hasta ahora en $1.000 millones y $10.000 millones respectivamente— y permite que los contribuyentes rectifiquen sus declaraciones juradas sin perder los beneficios del Régimen Simplificado de Ganancias, siempre que regularicen su situación ante eventuales diferencias detectadas por ARCA.
Uno de los puntos más discutidos es la participación de personas políticamente expuestas en el régimen, luego de que trascendiera que varios funcionarios del Gobierno, incluido el ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, se habían sumado al esquema. Especialistas tributarios reclamaron excluir a estos contribuyentes de ciertos beneficios, como la presunción de exactitud, y pidieron mayor precisión en la definición de “discrepancia significativa” para evitar interpretaciones arbitrarias por parte del organismo recaudador.
La presentación llega después de que el Gobierno decidiera prorrogar hasta el 27 de agosto el plazo para presentar la declaración jurada de Ganancias, aunque mantuvo el vencimiento del pago del impuesto para el 27 de julio. La expectativa oficial es que el Congreso —que ya había aprobado la versión original de la norma— convalide esta actualización antes de esa fecha límite, lo que permitiría a un universo más amplio de contribuyentes sumarse al blanqueo bajo condiciones revisadas.